jueves, 30 de agosto de 2007
El pintor
Aquí y allí los tonos siguen su lógica de agitaciones enfrentadas. Arriba, la línea torcida de una pincelada carga el espacio de movimiento, en el blanco donde el nuevo color acentúa la gramática del cuadro y modula su pronunciación, el peso sólido perpetuo de la incógnita cuadrada, incógnita primera del pintor y termómetro de su pulso.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario